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Identidad Los pueblos totonacas se identifican por poseer una cultura propia que incluye aspectos tan relevantes como la organización social, costumbres, lengua, etc. Sin embargo, son capaces de desenvolverse en espacios compartidos con la población mestiza y otros grupos étnicos. A su vez, existen diferencias entre los totonacos de la Sierra y los de la Costa, así como entre los de la Sierra Norte y los de la Sierra Sur, pero en general comparten una misma identidad, la de Totonacapan.
Migración totonaca A principios del siglo XX, los habitantes de la Sierra migraban temporalmente a comunidades de la costa veracruzana. A partir de los años 50, sus desplazamientos fueron hacia las ciudades cercanas y el Distrito Federal. Actualmente, existen inmigraciones permanentes y temporales –empujadas por la escasez de empleo y la marginalidad social en la zona o la búsqueda de mejores condiciones de vida- ; mayoritariamente a Veracruz y Puebla; Distrito Federal, el Estado de México, Quintana Roo, Campeche, Tlaxcala y Tamaulipas.
Organización Social Entre los totonacas domina la familia extensa, un nuevo matrimonio vivirá cerca de la familia del marido. La herencia de padres a hijos se efectúa hasta la muerte del padre; sólo hasta entonces se forman nuevas unidades domésticas. Por costumbre, los totonacas de la Sierra heredan al primogénito; mientras que los totonacas de la costa reparten la herencia en entre los hijos varones. Los hombres de una elevada posición económica suelen tener más de una esposa. Los matrimonios se efectúan a temprana edad, y aún se acostumbra el "pago" por la novia: una compensación por la fuerza de trabajo que se pierde (bienes, dinero o trabajo). Boda Totonaca La Boda Totonaca registra normas estrictas de organización como sociedad por la importancia que le dan a tan especial evento; consagrando en ésta gran parte de la cultura, gastronomía y folklor que regocija a propios y extraños. La ancestral ceremonia de pedimento y casamiento a la usanza totonaca, es una tradición que sobrevivió a la conquista española y que hoy en día sigue observándose. El novio debe de ir acompañado de sus padres y padrino ya que este será el mediador entre los padres de la novia y el novio, para poner el plazo de tiempo para casarse; estos van desde tres hasta diez años, en este tiempo el primero debe de llevar una pieza de carne o cerveza. Cabe citar que en muchas de las ocasiones, la futura pareja no se conoce, de ahí que existan estos plazos de acuerdo a lo convenido tanto por los padres como por los padrinos de la boda. Llegado el momento del casamiento, este se inicia al cambiar a la novia sobre un petate nuevo, presenciando esta acción padres y padrinos; este petate será el lecho nupcial, ahí debe de estar un guajolote al cuál es entregado por el novio a su futura esposa un día antes de la ceremonia. Esto con el fin de que en el “Baile de Xalasju” (chiquitos), se danza el guajolote en un cartón de cerveza, aguardiente, regalos del novio entre incienso en un Pumaji, todos los familiares. De acuerdo a la creencia si es que el animal se hace “popo”, la novia no es señorita, todo esto se resuelve después contándose con la aprobación del desposado y los familiares de ella; si este no acepta, el padre de la novia deberá de pagar todos los gastos que se originaron. La costumbre es recibir a todos los invitados con un chapurrado con pan blanco, antes de comenzar la comida, el guajolote es cocinado y consumido quince días después por los padres de ambos. Otra de las creencias es que si el animal (guajolote) no baila el Xalasju, la novia no podrá tener hijos, debiéndose realizar de nuevo otra fiesta para que esta pueda procrear. El compadrazgo entre los totonacas crea una red en las relaciones personales y laborales muy significativas. Hay compadres de bautizo, de matrimonio, y de sepultura. Cada adulto varón dedica un día de la semana al trabajo comunitario o faena. En el sistema religioso el mando se reparte entre fiscales, mayordomos y los topiles.
Su lengua La lengua totonaca y la tepehua pertenecen a la familia totonacana, se derivan del tronco macro-maya. De acuerdo al censo llevado a cabo en 1990, más de 200 mil personas hablantes esta lengua; la mayoría pobladores de Puebla y Veracruz, además del Estado de México, Distrito Federal, Quintana Roo, Tlaxcala, Tamaulipas, Campeche, Hidalgo y en menor proporción en Jalisco.
En los años 50, se suponía que las lenguas totonaca, tepehua, mixe, zoque y popoluca constituían la rama totozoque de la familia de las lenguas mayenses. Pero, investigaciones más reciente informan que la afinidad sólo se daba por préstamos lingüísticos, dados por la convivencia histórica y cultural entre sus hablantes. Existen variantes de la lengua totonaca: • Totonaca del Norte (Mecapalapa o de Xicotepec de Juárez) • Totonaca de la Sierra • Totonaca de la Zona Baja (Papantla) • Totonaca de Yecuatla • Totonaca de Filomeno Mata En todos los pueblos totonacos se presenta el bilingüismo con el español y con el náhuatl y, en menor medida, con el tepehua y el otomí.
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